LAS ALBACORAS DE JUAN BAUTISTA: CUENTOS UNIVERSALES

 Por Luis Araya Novoa*

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Son los que con encomiable conocimiento de los temas escogidos y emotiva selección del formato lingüístico creador, organiza Patricio Barrios Alday en su señera obra “Las Albacoras de Juan Bautista”.

Su universalidad deriva de la esencia identitaria e idiosincrática de los textos, esto es, que de ser de peripecias concretas, particulares y localistas, por lo mismo se trascendentalizan en sucesos genéricos, legítimos en cualquier sitio planetario en que el humano vitaliza su circunstancia  psicosocial.

El autor consigue dicho resultado mediante el procedimiento literario consistente en la confianza intelectual de que el lector por experiencia directa o imaginada no es ajeno a la problemática y a la intimidad narradas. Por eso las composiciones se configuran no sólo como crónicas de historias personales, sino también en comunicación de testimonios, además de enjuiciamientos éticos.

Los relatos, asimismo, logran su universalidad con personajes que siendo lugareños, en cuanto sus existires geográficos ambientales, en sus conductas comunitarias y propias destacan con intensidad su pertenencia genérica. Son, en síntesis, idénticos e idiosincráticos en la medida de su connaturalidad con la especie. Barrios Alday, así, concientiza, de modo antropológico, y con actitud artística digna de distinguir, el pensamiento del conde escritor ruso, León Tolstoi, que planteaba escribir sobre el innato entorno para ser universal.

Junto a este mérito, caracterizador de toda obra literaria sobresaliente, Patricio Barrios expone un decir narrativo y dialógico acorde a la identidad e idiosincrasia de los personajes y el espacio urbano y/o rural al que pertenecen. De aquí el necesario y aclaratorio subtítulo efectivo y funcional de la totalidad de los escritos, cuyas tensión interna, dramatismo anecdótico, suspenso cautivador y mensaje moral se determinan y expanden según sus irremplazables señales de vida. Éstas definen los acontecimientos condicionándolos en su proyección de episodios doloridos y tristes o sorprendentes e insólitos, categorización en que Barrios se insinúa con su energía de creativo en paralelo a su calidad de investigador diligente de realidades que por ser taxativas no permiten alteración. Tal hecho muestra que los cuentos son productos de un quehacer planificado en el estudio e indagación de los trajines normales notorios del temple vivencial sapiente con que se presupone el humano.

Confirman lo aseverado, de manera fundamental  y didáctica, por sus intrahistorias ejemplarizadoras de virtudes para imitar y defectos para corregir, y sus palabras tiernas en la exaltación de imágenes familiares y queridas, y rigurosas y persuasivas en la descripción de anomalías e injusticias, los textos “Primera Plana”, “La Albacoras de Juan Bautista”, “El Cartero llamó una sola vez”, “Discurso Funerario” y “Con vos ni a misa”, cuentos que con las demás narraciones integrantes del conjunto demuestran que Patricio Barrios Alday es un escritor que enaltece la ardua tarea literaria ejercida con el propósito psicosociológico de lograr un meliorativo progreso existencial del primate evolucionado.

Ineludible tarea intelectual es, en conclusión, para quienes aprenden, conocen, reflexionan, se educan, vibran, crean y crecen, leer “Las Albacoras de Juan Bautista y Otros Relatos de Identidad e Idiosincrasia”. Al hacerlo, puede que finalicen opinando igual o cercano al comentario del presentador del libro, el laureado escritor chileno, Hernán Rivera Letelier, que expresa: “Su estilo limpio y transparente, y su lenguaje de una sensibilidad artística admirable, hará gozar, creo yo, no tan sólo a los lectores del norte del país, sino que a los de cualquier parte del mundo”.

 

Arica, jueves 7 de julio de 2016.

 

luis-araya-novoa*Luis Araya Novoa es escritor y docente de larga y reconocida experiencia.