LITERATURA CLÁSICA ARIQUEÑA: LA QUE ES, LA QUE FUE Y LA QUE PUEDE SER

Por José G. Martínez Fernández

Marcos Quisbert

Quiero, con el título, señalar que sólo voy a hablar de los poetas y escritores -nacidos o residentes en Arica- que se están convirtiendo -con parte de sus creaciones- en autores ya clásicos de la ciudad y recordar a quienes, ya fallecidos, alcanzaron ello y los que podrían llegar a ser nuevos clásicos.

Por lo tanto aquí no van los nombres de valores jóvenes, exceptuando a Flores Salgado, Quisbert y Moyano.

La poesía tiene sus altos valores en Luis Araya Novoa, el poeta singular, el maestro exquisito del hablar lírico; en Rodolfo Kahn, el innovador, el revolucionario de la poesía local; en José Morales Salazar, cuya voz suave y sencilla cala hondo en el receptor.

Entre las damas, es una voz potente Patricia Mardones. Inteligencia creadora casi única. Erna Aros es una sublime hacedora de poesía. Igual quehacer encuentro en Iris Fernández Ángel, la profesora.  Vanessa Martínez es una muy interesante lírica de marcado pincel intelectual.

En la narrativa creativa los nombres que están entrando a la historia de Arica, para mí, son José Morales Salazar, Nelson Gómez León, Patricio Barrios  Alday, Carlos Morales Fredes.

Cada uno de ellos ha publicado, al menos, un libro de narrativa más que brillante.

El rescate de la pampa por parte de algunos, como el maestro Sabella, los hace interesantes, okey que todos manejan un lenguaje rico, casi perfecto.

La crónica periodística siempre ha estado llena de nombres, en el pasado y en el presente.

En el presente veo figuras destacadas en Miguel Durán Candia, Patricio Barrios Alday, Carlos Morales Fredes, Hernán Sudy y varios más.

En la historia literaria de Arica han existido algunos maestros que fueron realmente importantes y que ya son inmortales.

Bástenos citar en la poesía a Nana Gutiérrez y en la narrativa creativa no encuentro -en su período- un nombre de esa altura.

En la literatura testimonial es genial Alfredo Guerrero Gutiérrez, autor de libros bellísimos, llenos de dolor y solidaridad.

En el estudio literario son valiosos: Luis Araya, José Morales, Patricia Mardones y Bellamín Silva.

En la investigación sobre la historia de esta ciudad, para mí, el más grande es Alfredo Wormald Cruz, sin dejar de ser importantes Luis Urzúa y Eric Vásquez.

Esperamos ver cómo se desarrollan otros valores, los con mucho menos de medio siglo de vida.

Entre ellos:

En la narrativa creativa me la juego por Roberto Flores Salgado.

En la poesía pongo mis cartas en Markos Quisbert y en Gabriel Moyano, discípulos de Kahn.